cantabria

Síndrome postvacacional II

“¿Qué hacemos?” Creo que repetimos esa pregunta tantas veces durante el mes de julio que el resto de componentes del grupo de Whatsapp (una en Utah y otra en una guardia continúa en el hospital como residente de primer año) quisieron más de una vez echarnos no sólo de ese grupo, también de su vida!!! Teníamos claro que nos debíamos una semana juntas pero no había manera de encontrar un momento en el que hablar todas a la vez, tampoco un hotel que nos llamase la atención con habitaciones libres, ni nos poníamos de acuerdo con lo de alquilar una furgo; así que, a cuatro días y en pleno ataque de pánico la vasca nos ofreció su casa. “Oh, no!Marta olvídate de tu ansiada vuelta y vuelta con solazo y 35 grados!” Pero al momento estaba organizando mi viaje y mi maleta (con chaquetillas por si acaso).

Cuando Salamanca se acabó, nuestros caminos decidieron separarnos. El Montellano nos había unido, pero las denominaciones de origen nos habían ganado la batalla incluso antes de conocernos. Aún así, seguimos abrazándonos como si fuésemos un equipo de fútbol que ha ascendido o ha ganado un título. Y apretamos, fuerte, para que eso signifique que falta poco para la siguiente.
  

Anyway, como norteña, me temía que iba a llover mucho. Y llovió, muchísimo. Así que decidimos hacer lo que más nos gusta: COMER!! Me hubiese encantado haber sacado fotos de todos los platos, de todos los pintxos y pinchos, pero teníamos tan poco tiempo para nosotras y para no quedarnos sin nada (siempre se puede sortear la última croqueta) que ni se me pasó por la cabeza!! Así que si algo puedo recomendar, son los pintxos de la Plaza Nueva en Bilbao!!
   
    
 
También catamos materia prima cántabra! Increíble el Somera en Laredo, el mejor puntuado en Trip Advisor!! Sólo tengo documento gráfico del postre porque lo demás tenía tan buena pinta que antes de que llegase ya nos lo habíamos comido! Te explicaban cada plato y te recomendaban genial!! Una especie de mousse de tortilla, unas croquetas líquidas exquisitas, unos langostinos rebozados de quitar el hipo, una hamburguesa de ternera con foie y un postre de queso espectacular!!
  

Como recomendación, la marisquería Alfredo en Castro Urdiales, qué chipirones encebollados!! Y El Puerto, un restaurante con unas vistas estupendas!!
   
   

  
No dejéis de pasar un atardecer en El Peñón de Sopelana!!

  
Pero sin duda nuestra gran hazaña fueron nuestros “21 días subiendo San Juan de Gaztelugatxe”. Empezamos nuestro día con un intento truncado de “modo lagarto” en Mundaka pero el tiempo no nos acompañó. Nos propusimos pues, probar unas rabas y un Txacolí en Bermeo (pedid una carretera nueva al lehendakari por favor), y todo iba bien hasta que bajar una ladera, como quien dice campo a través, y subir cincuenta millones de escaleras (con su respectivo camino de vuelta) nos llevó a dar tres tirones a una campana (siempre habrá un niño que nunca haya visto eso y quiera repetirlo cuarenta veces sin piedad) y a descubrir una de las vistas más bonitas!! No dejéis de visitarlo, pero haceos cuatro o cinco rutitas de entrenamiento antes!!

  
   
   
A veces no hace falta bajar al sur para poder ver el norte!!

Gracias una vez más chicas.

M